Usa un frasco limpio, seco y con tapa para conservar mejor el condimento. Retira siempre la cantidad necesaria con una cuchara limpia para evitar contaminación. Los tallos de cebolla se aprovechan porque aportan sabor y evitan desperdicios. El cilantro puede sustituirse por perejil, según el gusto. En la nevera, el condimento puede durar hasta un mes si está bien almacenado. Ajusta la cantidad usada en las recetas según la sal y los demás condimentos del plato.